miércoles, 25 de enero de 2017
Efectos.
Mi hermano le dijo a toda mi familia que soy un drogadicto así que describiré el efecto de una tacha: una pastilla que me hizo sentir por un largo tiempo una felicidad tan física. Estaba tan feliz que sólo quería bailar, porque no he encontrado otra forma de expresar eso que llamo felicidad. Y no es un pretexto de decir que la felicidad viene por esa pastilla sino que me hace recordar que en otros momentos he sido feliz. Me gusta bailar solo, eso habla de cómo estoy ahora. Y ahora estoy a punto de estrenar una obra y no puedo dormir. Siento que me metí tres de esas pastillas que me separaron de mi hermano, sólo que ahora no tengo un pretexto para moverme como loco. Pero los síntomas son los mismos: mi quijada tensa y contraigo los músculos con tanta fuerza que desconozco mi cuerpo. Pienso tantas cosas que me gustaría besar y abrazar a alguien, pero ahora estoy solo. Solo y pensando fantasías de un porvenir. Quizá no acertadas. Pero me gusta saber que formo parte de una pequeña historia más allá de eso que se conoce como familia; la distancia de mi hermano que ahora me hace sentir algo libre, lejos. Beso a todos mis amores en sueños, beso a desconocidos en las fiestas y todo me encanta. Me gusta decirle a la gente que me encanta cuando la beso, me gusta sentir por un momento que no tengo miedo. Y que soy tan simple... tan simple.. tan simple... que hago que todo lo que me rodea se derrumbe. Y agradezco al caos, que me trata como a un desconocido y me habla incluso con tonos fascistas. Como debe ser. Como todo lo que se ha escrito. Como todo lo que sucede ahora.
domingo, 25 de diciembre de 2016
Es muy difícil para mí ponerme gotas en los ojos para que no se me vean rojos. De hecho a mi abuela le duelen los ojos; todo el tiempo le salen lágrimas y se voltea a otro lado para que la gente no piense que llora. O simplemente ve a los demás fijamente con esos ojos húmedos y cuenta un chiste para que piensen que todo está bien. Ahora su mirada aparte de ser cansada por la edad es también pequeña. Yo creo que mi abuela ya no quiere ver muchas cosas. Y no es su edad la razón por a que siempre se va temprano de las reuniones.
domingo, 18 de diciembre de 2016
Perreo.
Sonaba Justin Bieber cuando supe tu secreto. Y yo fingía que mi mirada estaba perdida como pensando cosas interesantes pero por dentro todo era una película de Reygadas. En realidad no podía sonreír. Tampoco podía hacer muchas cosas. Pensaba en mi discurso sobre el respeto; me da risa y miedo al mismo tiempo. Siempre es más interesante pensar que todo es injusto. Así que comenzaré a contar la historia de mi perro:
Se llama Cachito y mi padre lo rescató de una granja donde había muchos perros grandes. Cachito era el más pequeño porque es un chihuahua. Mi papá fue a trabajar a esa granja y sintió lástima por cachito así que le dijo al señor que en lugar de pagarle con dinero le pagara con el chihuahua negro que estaba ahí. El señor accedió y lo trajo a mi casa para regalárselo a mi hermana.
Hay una teoría que dice que los perros no tienen percepción del tamaño, así que todos los perros piensan que son de la mima estatura y es por eso que Cachito tiene corazón de boxer. Y siempre busca la forma de salir de la casa por un tiempo, y cuando lo logra lo encontramos después de unas horas acompañado de muchos perros grandes.
Ahora Cachito tiene una enfermedad en la piel por juntarse con perros callejeros. Todo el tiempo se rasca y no son pulgas. De hecho tiene algunas partes de su cuerpo sin pelo. Y yo lo entiendo en ese aspecto así que lo rasco hasta que él se siente satisfecho. Y él es feliz. Me busca todo el tiempo y mi hermana se enoja porque me quiere más a mí que a ella. A mí no me molesta su actitud.
Respetamos demasiado a la gente con no matarla, me dijeron mientras compraba cervezas en lata. Y por eso mejor decidí comprar cervezas en botellas de cristal.
La canción de justin Bieber dejó de sonar por un momento y ese silencio limpió toda la saliva que salía de mi boca de tenerla abierta por tanto tiempo. Sentí que iba a tirarme la cerveza encima pero la canción regresó en unos cuantos segundos. Se me doblaron los dedos del pie. Justo corté las uñas de pie esta mañana.
Ahora escribo esto con una mano porque Cachito está a mi lado y con una de sus patitas acerca mi mano a su pecho. "Ráscame David, tengo mucha comezón". Y yo abrazo fuerte a mi perro, Pero ahora yo quiero que me rasquen en otra parte. Yeah, is it too late now to say sorry? Cause I'm missing more than just your body
Ya me gusta el reggaeton, dijiste. Y a pesar de que después de dos años de no vernos nos despedimos de la misma forma, esa que alguna vez hizo que se me doblaran las rodillas, ahora sólo fue respetuoso adiós.
Porque perrear es rascarte el culo con alguien más. Pero yo tenía comezón en los labios.
lunes, 28 de noviembre de 2016
Sick
Mi papá me acaba de regalar unos tenis piratas, tienen la forma de unos vans clásicos pero en lugar de decir vans dice sick. Le costaron cien pesos y me los dio porque está avergonzado porque llegó ebrio a una de mis fiestas. También acabo de terminar de fumar el último porro que me quedaba y no podré comprar más hasta una semana. Porque hice una fiesta este sábado y fumé en grávity. Por un momento sentí que caería al suelo y me olvidaría de todo; en el fondo lo quería. Pero no, me contuve y pensé cosas que podrían venir en un test de una revista para teens. Pensé que en algún momento en la fiesta todos me vieron con lástima por ver a mi padre en un estado tan deplorable. Pero terminé cantando una canción que dice "quiero hacerlo y olvidarme de tu cara, luego bañarme y dormir. Es de noche yo no recuerdo nada, es de noche soy joven como nadie. No me dejes solo por favor, que sin Internet yo no como y me muero. Me dormí me dormí me dormí nunca me desperté" y ahora sale la última bocanada de mi mota y la lanzo sobre mis tenis piratas. Y pego una calca con un changuito en mi compu.

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domingo, 27 de noviembre de 2016
Y mi madre me habla cada que estoy hasta el pito.
En las tabacholas nadie vomita.
Sólo nos drogamos un chingo.
La tabachola es una casa de mis papás que utilizan para hacer fiestas. No es una casa habitable, creo que fue sólo un pretexto de mis papás para que la gente no dijera que sólo construyó esa casa para hacer fiestas. Cómo sea esa casa ha visto muchas cosas mías. Es de los pocos lugares en los que me puedo drogar hasta morir y pongo la música que quiero.Y bailo, bailo casi todo el tiempo. Muchas de las cosas que escribo las pienso durante de las tabacholas. Pienso frases que cabrían en una canción de reggaeton:
Sólo nos drogamos un chingo.
La tabachola es una casa de mis papás que utilizan para hacer fiestas. No es una casa habitable, creo que fue sólo un pretexto de mis papás para que la gente no dijera que sólo construyó esa casa para hacer fiestas. Cómo sea esa casa ha visto muchas cosas mías. Es de los pocos lugares en los que me puedo drogar hasta morir y pongo la música que quiero.Y bailo, bailo casi todo el tiempo. Muchas de las cosas que escribo las pienso durante de las tabacholas. Pienso frases que cabrían en una canción de reggaeton:
lunes, 21 de noviembre de 2016
Creo que siempre vamos a coger con las mismas personas.
No pienso hablar de grindr y las formas fáciles de conseguir sexo y amor, quiero hablar sobre lineas:
Cuando estaba entre la secundaria y prepa tuve un grandiosa idea que saqué de una serie de lesbianas de MTV. Consistía en escribir nombres en mi pared en forma de diagrama de nube. Mi nombre iba al centro y me rodeaban los nombres de mis amigos, después escribíamos los nombres de todos las personas con las que "habíamos tenido un encuentro sexual" y los uníamos con una linea roja.
Lo interesante del diagrama - fuera de todos los chismes de los que me enteraba y que todos por calientes me dijeran con quienes se habían acostado - era que más que expandirse en nombres, se expandía en lineas. Todo mundo cogía siempre con los mismos, y cuando alguien me visitaba y veía los nombres me decían cosas cómo "no mames coge de la verga" o "la tiene chida".
Lo que pasa es que hoy un amigo me confesó que estaba saliendo con un ex al que le lloré semen. El mismo ex que era ex de mi ex. Pero no me alteré, no me sorprendí. Le di unos consejos porque es mi amigo y lo quiero. Pero no pude dejar en pensar en que si aún tuviese mi diagrama que borré porque mi cuarto necesitaba pintarse de nuevo, sería una pintura de Pollock (no quería escribir este referente, me caga, pero es un buen ejemplo).
Estaba con Erick y le conté que ya estaba un poco cansado de eso, que siempre me acuesto con el ex de algún conocido y le eché la culpa a Guadalajara. Todo tapatío siempre dice que Guadalajara es un rancho pero Erick dice que todo tapatío va siempre a los mismos lugares. Y creo que tiene razón.
No sé qué tan posible o real sea la idea de conocer nuevos sitios para conocer a nuevas personas o que tan dispuesto estoy a dejar de lado el sentimiento de superioridad que tengo cuando me cojo a alguien que amaba a alguien que no me cae. También pensé en no volver a contar a nadie con quien me acuesto pero siempre la cago. No se me quita lo morboso.
Cuando estaba entre la secundaria y prepa tuve un grandiosa idea que saqué de una serie de lesbianas de MTV. Consistía en escribir nombres en mi pared en forma de diagrama de nube. Mi nombre iba al centro y me rodeaban los nombres de mis amigos, después escribíamos los nombres de todos las personas con las que "habíamos tenido un encuentro sexual" y los uníamos con una linea roja.
Lo interesante del diagrama - fuera de todos los chismes de los que me enteraba y que todos por calientes me dijeran con quienes se habían acostado - era que más que expandirse en nombres, se expandía en lineas. Todo mundo cogía siempre con los mismos, y cuando alguien me visitaba y veía los nombres me decían cosas cómo "no mames coge de la verga" o "la tiene chida".
Lo que pasa es que hoy un amigo me confesó que estaba saliendo con un ex al que le lloré semen. El mismo ex que era ex de mi ex. Pero no me alteré, no me sorprendí. Le di unos consejos porque es mi amigo y lo quiero. Pero no pude dejar en pensar en que si aún tuviese mi diagrama que borré porque mi cuarto necesitaba pintarse de nuevo, sería una pintura de Pollock (no quería escribir este referente, me caga, pero es un buen ejemplo).
Estaba con Erick y le conté que ya estaba un poco cansado de eso, que siempre me acuesto con el ex de algún conocido y le eché la culpa a Guadalajara. Todo tapatío siempre dice que Guadalajara es un rancho pero Erick dice que todo tapatío va siempre a los mismos lugares. Y creo que tiene razón.
No sé qué tan posible o real sea la idea de conocer nuevos sitios para conocer a nuevas personas o que tan dispuesto estoy a dejar de lado el sentimiento de superioridad que tengo cuando me cojo a alguien que amaba a alguien que no me cae. También pensé en no volver a contar a nadie con quien me acuesto pero siempre la cago. No se me quita lo morboso.
sábado, 12 de noviembre de 2016
Cada vez me siento más muerto.
Hace poco estaba triste en mi cuarto porque últimamente me gusta sentirme así, me gusta pensar que el mundo conspira contra mí y que no voy a tener un buen futuro. Esto me pasa muy seguido y cuando no encuentro una solución a todo lo que me pasa repito en mi mente: me quiero morir. Esto es algo muy común, lo repito varias veces al día pero no es más que un berrinche gay.
Gracias a mi problema más reciente- que considero que es crecer- esta frase se hace más común en mi presente. Pero un día estaba algo drogado y la frase apareció de nuevo en mi miente; sentí que esa vez sí iba enserio, sentí que sí moriría de verdad. Y me asusté mucho, me arrepentí. Así que decidí borrar ese sentimiento, o por lo menos intentarlo. Pero claro que no pude.
Pocos días después mi cotidiano empezó a ser perfecto. Quizá la cagaba en algunos aspectos, como siempre, pero parecía que todo lo que quería que pasara, pasaba. Los días eran nublados, comía lo que quería, me sentía bien en mi trabajo, tenía dinero, veía a mis amigos entre más cosas buenas.
Una vez me contaron que en Tailandia hay una creencia sobre la gente que tarda mucho en darse cuenta que ha muerto. Esto se debe a que el dolor es mental ...y a ciertos delirios. Esa persona, al morir, niega toda posibilidad de estarlo, borra de su mente el recuerdo de su muerte y no es hasta cuando siente que la gente no le hace caso o todo es extraño que comienza a preguntarse si es un fantasma, entonces se pellizca y al sentir dolor (dado a que el dolor es una creación del subconsciente) anulan, de nuevo, toda posibilidad de estar muerto. Y así hasta que poco a poco va aceptándolo, pasando sus últimos días, meses o años siendo un fantasma que delira y hace de su realidad una fantasía.
Me pregunté si eso me pasaba a mí, si quizá ya había muerto, así que me puse a pensar en todas mis posibilidades de muerte. Y por ahora la que considero que podría ser mi verdadera muerte es la vez de mi última fiesta. Una fiesta larga en la que pasaba de una lugar a otro, en la que todo mundo me daba cerveza y transporte, en la que me encontré con gente importante por alguna extraña razón y en la que amanecí en casa de una persona con la que pensé que nunca me acostaría.
Sólo recuerdo que me desperté y estaba nublado, como todos los últimos días. Me despertó la alarma del chico con el que dormí. Tuve que apagar la alarma porque el chico nunca se paró a hacerlo. Dormí otro rato, me sentía algo ebrio aún, y volví a despertar, y seguía nublado. Él seguía dormido. Busqué mi ropa por todo el cuarto, hice mucho ruido porque no la encontraba y aún así él no se despertaba. Y yo no quise hacerlo, recuerdo que toda la noche fue muy amable conmigo y no quise despertarlo. Recuerdo que manejó muy ebrio y nos besamos en el camino. Se veía profundamente dormido... Salí de su casa y llegué a la mía; irónicamente él vive a pocas cuadras de mi casa. Llegué apestando a lubricante con alcohol y no había nadie. De nuevo todo era extrañamente perfecto. Pude dormir todo el día completo.
Gracias a mi problema más reciente- que considero que es crecer- esta frase se hace más común en mi presente. Pero un día estaba algo drogado y la frase apareció de nuevo en mi miente; sentí que esa vez sí iba enserio, sentí que sí moriría de verdad. Y me asusté mucho, me arrepentí. Así que decidí borrar ese sentimiento, o por lo menos intentarlo. Pero claro que no pude.
Pocos días después mi cotidiano empezó a ser perfecto. Quizá la cagaba en algunos aspectos, como siempre, pero parecía que todo lo que quería que pasara, pasaba. Los días eran nublados, comía lo que quería, me sentía bien en mi trabajo, tenía dinero, veía a mis amigos entre más cosas buenas.
Una vez me contaron que en Tailandia hay una creencia sobre la gente que tarda mucho en darse cuenta que ha muerto. Esto se debe a que el dolor es mental ...y a ciertos delirios. Esa persona, al morir, niega toda posibilidad de estarlo, borra de su mente el recuerdo de su muerte y no es hasta cuando siente que la gente no le hace caso o todo es extraño que comienza a preguntarse si es un fantasma, entonces se pellizca y al sentir dolor (dado a que el dolor es una creación del subconsciente) anulan, de nuevo, toda posibilidad de estar muerto. Y así hasta que poco a poco va aceptándolo, pasando sus últimos días, meses o años siendo un fantasma que delira y hace de su realidad una fantasía.
Me pregunté si eso me pasaba a mí, si quizá ya había muerto, así que me puse a pensar en todas mis posibilidades de muerte. Y por ahora la que considero que podría ser mi verdadera muerte es la vez de mi última fiesta. Una fiesta larga en la que pasaba de una lugar a otro, en la que todo mundo me daba cerveza y transporte, en la que me encontré con gente importante por alguna extraña razón y en la que amanecí en casa de una persona con la que pensé que nunca me acostaría.
Sólo recuerdo que me desperté y estaba nublado, como todos los últimos días. Me despertó la alarma del chico con el que dormí. Tuve que apagar la alarma porque el chico nunca se paró a hacerlo. Dormí otro rato, me sentía algo ebrio aún, y volví a despertar, y seguía nublado. Él seguía dormido. Busqué mi ropa por todo el cuarto, hice mucho ruido porque no la encontraba y aún así él no se despertaba. Y yo no quise hacerlo, recuerdo que toda la noche fue muy amable conmigo y no quise despertarlo. Recuerdo que manejó muy ebrio y nos besamos en el camino. Se veía profundamente dormido... Salí de su casa y llegué a la mía; irónicamente él vive a pocas cuadras de mi casa. Llegué apestando a lubricante con alcohol y no había nadie. De nuevo todo era extrañamente perfecto. Pude dormir todo el día completo.
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