domingo, 18 de diciembre de 2016

Perreo.


Sonaba Justin Bieber  cuando supe tu secreto. Y yo fingía que mi mirada estaba perdida como pensando cosas interesantes pero por dentro todo era una película de Reygadas. En realidad no podía sonreír. Tampoco podía hacer muchas cosas. Pensaba en mi discurso sobre el respeto; me da risa y miedo al mismo tiempo. Siempre es más interesante pensar que todo es injusto. Así que comenzaré a contar la historia de mi perro:

Se llama Cachito y mi padre lo rescató de una granja donde había muchos perros grandes. Cachito era el más pequeño porque es un chihuahua. Mi papá fue a trabajar a esa granja y sintió lástima por cachito así que le dijo al señor que en lugar de pagarle con dinero le pagara con el chihuahua negro que estaba ahí. El señor accedió y lo trajo a mi casa para regalárselo a mi hermana.

Hay una teoría que dice que los perros no tienen percepción del tamaño, así que todos los perros piensan que son de la mima estatura y es por eso que Cachito tiene corazón de boxer. Y siempre busca la forma de salir de la casa por un tiempo, y cuando lo logra lo encontramos después de unas horas acompañado de muchos perros grandes.

Ahora Cachito tiene una enfermedad en la piel por juntarse con perros callejeros. Todo el tiempo se rasca y no son pulgas. De hecho tiene algunas partes de su cuerpo sin pelo. Y yo lo entiendo en ese aspecto así que lo rasco hasta que él se siente satisfecho. Y él es feliz. Me busca todo el tiempo y mi hermana se enoja porque me quiere más a mí que a ella. A mí no me molesta su actitud.

Respetamos demasiado a la gente con no matarla, me dijeron mientras compraba cervezas en lata. Y por eso mejor decidí comprar cervezas en botellas de cristal.

La canción de justin Bieber dejó de sonar por un momento y ese silencio limpió toda la saliva que salía de mi boca de tenerla abierta por tanto tiempo. Sentí que iba a tirarme la cerveza encima pero la canción regresó en unos cuantos segundos. Se me doblaron los dedos del pie. Justo corté las uñas de pie esta mañana.

Ahora escribo esto con una mano porque Cachito está a mi lado y con una de sus patitas acerca mi mano a su pecho. "Ráscame David, tengo mucha comezón". Y yo abrazo fuerte a mi perro, Pero ahora yo quiero que me rasquen en otra parte. Yeah, is it too late now to say sorry? Cause I'm missing more than just your body
Ya me gusta el reggaeton, dijiste. Y a pesar de que después de dos años de no vernos nos despedimos de la misma forma, esa que alguna vez hizo que se me doblaran las rodillas, ahora sólo fue respetuoso adiós.

Porque perrear es rascarte el culo con alguien más. Pero yo tenía comezón en los labios.


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