lunes, 28 de septiembre de 2015

Power ranger.

Escuché sobre un monólogo que hablaba de los power rangers en Monterrey.  No supe de qué trataba pero la idea me gustó y más porque quien mencionó el monólogo era una quejumbrosa chica ñoña que lucha por cambiar el mundo. Preferí dejarla hablando sola e imaginar el monólogo para diseñar la escena en mi mente.

Recordé que cuando era niño mi prima más grande que estudiaba inglés me dijo que power ranger traducido al español era poder ranchero y esa idea generó imágenes tristes y decadentes sobre mi idioma y el lugar en el que vivo. Los monstruos en Guadalajara serían más simples que los que viven en angel  groove (ciudad donde se desarrolla la serie), los colores de los trajes serían más cacozos y los zords serían un caballo o animales de granja. !Gallina zord!

En Monterrey todos la tienen chiquita. Todos tienen dinero y encuentras buchonas por debajo de las piedras.  Abrí  grindr y la cantidad de coloseteros es inmensa (creo que por eso en los antros gays todos se quedan dormidos [es verdad, yo lo viví] por lo difícil que es ligar). Poder ranchero del norte podría ayudarme en este momento. A pasar un buen rato aquí y tener todo el sexo fácil que quiera como en cualquier ciudad. Estoy frustrado y no me importa pero descubro que necesito un héroe verdadero que no aparezca en libros de historia. Un héroe patético para una situación patética. 

Me gustaría conocer al chico que hizo el monólogo del power ranger y darle un abrazo fuerte para decirle que somos igual de fracasados y que por favor me cuenta más historias inventadas por él. Historias de situaciones tontas pero necesarias. Cuéntame una historia que me haga recordar al mi novio que que se fue y no podré recuperar, cuéntame una historia de cuando se descompuso mi Nintendo y me puse triste, cuéntame una historia de cuando se me salió un gas a media clase, cuéntame las historias de todos mis fracasos. 

jueves, 17 de septiembre de 2015

Rodrigo mató al perro.



Rodrigo mató al perro. Lo digo porque él fue el primero en opinar.
De nosotros.
Rodrigo se mató por hablar de él mismo con tanta ligereza. X.
Rodrigo mató las buenas historias sólo porque quería quedarse con el gran culo. Todos quieren quedarse con el gran culo.
Rodrigo juzgó de loco al pobre niño tonto, por eso Rodrigo espera. Está en espera de explotar en el peor momento como lo hace cualquier persona insoportable. Ya dio la primer señal. Boom.
Rodrigo aconsejó que me alejara pero yo no le pedí un consejo. Él sólo nació para ser feo y buena onda. Quiero golpearlo. Romperle una botella en la cara porque según él hacer eso es estar loco.
Pero lo merece; la botella y estar entre locos con crisis de ansiedad, caras feas y homosexuales torcidos  (con buen culo como premio se consolación). Merece vivir con dinero de su mamá y ser buena onda, porque no le queda de otra.
Porque ni los perros lo quieren. Por eso los mata.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Se me cayó mi cactus.


Como cuando encuentras una pista, como cuando se te revela algo. Te conviertes, según tú, en el mejor investigador y crees que todo tiene sentido. Diste con el punto. Presionas la quijada. Respiras. Respiras y suspiras. Lees. Es el nombre que todo el día te dio vueltas por tu cabeza y aparece. Aparece en  la basura. Leo lo que escribe y a mi mente llegan las últimas imágenes y recuerdos que tengo de él.De la fiesta.  Del nombre. Del frío y de sus palabras.De sus ojos viendo a la tierra. De la revista que tiene su nombre y que es mas vieja que el tiempo que llevo conociéndolo. Sus palabras que también eran frías. Las palabras que escribe y las que me dedicó. Que no me gustan sus puntos, sus acentos.  Que no me gustan los últimos fotogramas / recuerdos que tengo en mi mente, en mis letras. El frío. Que odio la tierra sobre el papel. Que todos los nombres me dan igual. Que ese nombre me duele. El nombre que apareció en la basura. Que me pone frío, que me pone en recuerdo, que me pone transversal. Tenía su nombre en mis archivos basura incluso antes de tener el cactus con tierra floja. Tenía la tierra en el recuerdo. Tengo la tierra en la quijada. La tierra sobre el nombre y sobre el título. Ahora dan vueltas  en mi cabeza las palabras que tienen sentido. Presiono las letras. Respiro la tierra. Tiro la tierra accidentalmente sobre los archivos basura. Aparece su nombre. Porque odio sus palabras. Las que no me dice. Las pistas que no encuentro y que no sé si buscar. Sus palabras tienen tierra. Tienen frío. Suspiran y creen que todo tiene sentido.