miércoles, 28 de septiembre de 2011

Orgias

Te tengo por que eres el pretexto de cuando no se estar solo.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Peces Redondos.




Pues es aquí y tampoco lo es, el pensamiento que no quería es ahora en el que ahora me veo infiltrado... No quiero ser el que besa los tan usados labios pero aun así cuando los veo tengo ganas de que sean solos míos, nuevos.
 Pongo de pretexto mi plan de ser buena persona solo para que sientas confianza en mi y así podamos estar mas cerca. Luego llega el momento en el que solo pienso en los incendios provocados por la ausencia de lo que con tantísimas ganas deseamos.
Quisiera pedirte que esas ganas dejen de ser solo masturbaciones nocturnas y que se conviertan en el dolor de  culpa por haberlo hecho, en la seguridad de decir que tan bajo quiero caer... y no me importa.

{No quiero lastimar a nadie...}

Por que la cama esta muy vacía y este cobertor no alcanza a cubrirme del frío provocado por la inmovilidad del no existir.
Estado vegetaloso, un transeúnte mas en la esquina oscura de mi cosmopolita mente.

Nuestras metas nos separan.

-¡POR FAVOR UNETE A MI NADA PARA ESTAR JUNTOS!

Ciudad fantasma habitada solo por mi...
Toda ella llena de culpas
De pensamientos emigrantes
Ilegales en sus ideales.

Esperando el temblor para que solo quede la materia prima. Hecha para volver a crear, y decirte y no rodearte. Hablarte al mismo momento en que te beso... Así o mas cerca.
Aldeanos ya.

Ya somos 3 o mas en la cama.
Ya puedo morir de culpa. O por lo menos justificar las lagrimas de mientras rodó en mi cama haciendo nada.
Solo tocame que quiero sentirte exfoliandome con tu bello mientras me limpias los oídos con la lengua para después poder escuchar hasta las gotas de sudor que caen de mi frente a la almohada, las raspaduras de tu barba por to do mi cuerpo y la viscosidad aguda de nuestras lenguas y labios al juntarse.

Penetrame por la culpa.

Para que al siguente día, como suele ser de costumbre, pueda decirte adiós, desde este momento vuelves a ser mi amigo.       Oh conocido, compa, como lo quieras llamar.

Y seguir....

Quizá solo un hola cuando pasemos por los pasillos, o el shock de la repentina duda de acción.


Entonces vuelve a ser de noche,
Con la ropa en el suelo y yo no te respondo por que aun tengo mucho que decirme.
Quiero que de este momento de soledad nazca  el orgasmo mas fuerte, para así por lo menos tener un sentimiento en mi cuerpo.

Y ruedo, ruedan, rodamos...