jueves, 17 de marzo de 2016

Pikachu.



Llevo cuatro horas en mi cama jugando pokemon desde que desperté. No he desayunado ni ido al año por seguir pensando en si evolucionar a mi pikachu con la piedra trueno que me encontré sea la mejor opción. El ventilador está encendido pero a la velocidad más baja, parece que sólo se mueve por decoración. Hoy lo único que tengo que hacer es ir a la escuela, pero no hay clases, sólo hay que ir porque hay una especie de festival extraño para gente feliz. Quiero comer pizza de Little Caesars. Se me terminaron las drogas. En grindr no hay nadie guapo. Mi chico sigue en la escuela porque lo explotan. Se le terminó la batería a mi dildo. Mis lecturas son sobre intelectuales que te dicen cómo hacer las cosas. Me mandan dick picks de la verga. Se terminó el pay. Ya terminé de ver María de todos los ángeles.  Ya vi cuatrocientos memes en facebook. Ya terminé de acosar a todos los niños de primer semestre de mi escuela. Mi cuarto está ordenado. Hice quehaceres. Quería salir con el chico cristiano pero tiene que dar clases. Pero hoy quiero ser buena persona a pesar de que me sienta como la persona que todos critican en facebook. El que maltrata perros. El que sube fotos de comida. El que se toma selfies para todo. El que dice sí a los toros. El que declara su amor en un post. El que se siente rebelde. El que comparte fotos de la virgen. El que escribe poesía barata. 

viernes, 4 de marzo de 2016

Lalo se va...


Estoy nervioso. Mañana es mi fiesta de cumpleaños y mis fiestas tienen una extraña fama de convivir con muchas drogas. Yo no creo que sea así, pero me pone feliz que la gente disfrute de estar conmigo para hacer estupideces.  De cada fiesta que he hecho hay fotos y cada una ha tenido un intento de temática distinto según lo que he vivido en ese año. La de hace un año fue una fiesta triste, me fui vestido como japones y todo el tiempo estuve proyectando películas hentai. Estaba triste porque ese año conocí un amor  y al poco tiempo de tenerlo se tuvo que ir del país y así pasó con muchas personas, se iban por unos meses luego regresaban  y otros no regresaban. Pero muchas de las personas que más quiero se fueron y dejaron gran parte de ellos allá. Entonces pensé que todo sería distinto este año pero la gente sigue viajando y cada día siento que esta puta vida está cambiando. Lalo se va a Argentina y no sé quién sea el siguiente, dice que no sabe si se quedará allá un año o sólo seis meses pero el punto es que ahora me siento extraño. Todos regresan del extranjero con un novio hippie!!! Y entonces al darme cuenta no salgo de mi cama... No escucho música... No soporto a nadie... Sólo pienso en un futuro con cara de troll que se acerca y hace un meme distinto con cada día de mi vida. Siento que este año me va a atropellar una bici pública. Siento que este año me voy a ahogar comiendo un tamal. Siento que este año me va a caer en la cabeza la maceta de la vecina de arriba. Por eso en la temática de este año más que una fiesta propongo una velada en forma de campamento; porque estoy seguro que todos vamos a extrañar el sonido de los gemidos Lalo cogiendo con su novio junto a nosotros en todas las fiestas y Lalo va a extrañar a Melissa cuando le dice que se quiere dormir a las 10:00 pm, me va a extrañar a mí contándole mis problemas de poliamor y va a extrañar los berrinches de Marisol y nos va a extrañar a todos (creo). Supongo estamos aprendiendo a conocer nuevas personas y a olvidar a otras. Estamos aprendiendo a querernos de una forma distinta, de lejos. Y sólo sé que nunca le había tenido tanto miedo a un por venir.
Hay que dormir juntos entre drogas, semen y mugre para dejar un registro sobre un pasado que no queremos olvidar.
Te vamos a extrañar mucho, Lali.



miércoles, 6 de enero de 2016

Conocí un nuevo porno que consiste en humillar a trabajadores latinos



Conocí un nuevo porno en mi viaje a California que consiste en humillar latinos: los gringos citan a trabajadores inmigrantes a sus casas para que les arreglen cualquier tontería y los reciben casi siempre en una bata o toalla. Comienza a tocarse y masturbarse mientras Pedro o Miguel reparan la tubería o el frigorífico. Steve promete una gran cantidad de dinero si lo reparan bien y en el transcurso descubre su verga. Claro, todo esto con una cámara espía. Pedro repara bien y es amable, sólo tartamudea un poco.
Yo me masturbé y aventé chorros de semen como no lo había hecho en mucho tiempo pensando en todas las veces que me ha pasado algo parecido a Miguel o Pedro sólo que sin gringos,  y  recuerdo que por alguna razón siempre terminaba huyendo. Cuando era más pequeño y alguien se masturbaba junto a mi en el camión o en un baño público fingía asco pero al llegar a mi casa corría directo al baño para tocarme.
Lo más interesante de este porno es que no tiene un final y aún no sé por qué (no es un porno fácil de encontrar).  Justo cuando Miguel se da cuenta, se siente invadido o se queda callado el vídeo se corta, dejando una sensación de buscar más vídeos como esos, de saber que pasó después. Volví a sentir lo rico que es una humillación con extraños y regresó esa sensación entre miedo y excitación de cuando me alejaba del baño público pensando: ¿Por qué no le toqué la verga?

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Escuché flautas. Algo muy marica porque ahora no quiero hablar de cosas tristes como suelo hacerlo, quiero hablar de alguien a quien quiero desearle todo lo mejor (tan amplio como la palabra), porque ahora sé que se lo merece, después de una lista enorme de culeradas que le hice. Lo recuerdo cuando lloraba por mí y ahora quien llora soy yo tras ver su éxito y comprobar que todo aquello de lo que me quejé en algún momento son sólo un montón de tonterías de carácter pseudo intelectual.
Quiero que seas feliz, feliz como sólo tú sabes serlo.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Llevo todo tu silencio pensando en ti.

Me rasuré las piernas para ir a un concierto punk. En el baño había una toalla, un rastrillo nuevo, jabón y una botella de tequila. Yo estaba sentado en el piso sintiendo un frío tremendo en mi culo tratando de que lo que tomaba no fuese hacia mis piernas. Estaba pensando en el fracaso y en lo mal que me hizo sentir. Me las rasuré mal; me quedaron algunos pelos por ahí que me picaban. Me haces falta. Pensaba mientras limpiaba la sangre. Me fui en shorts al concierto pero sólo había seis personas y mis amigos. Les dije: me rasuré las piernas para que mi tatuaje se vea mejor y poder gustarle a un punk para que me de golpes en la cara.  Bailamos solos. Inhalamos coca. Pero no lo pude olvidar.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Mis XV.

Las cartas decían que estaba loco por muchas razones: por estar enamorado, por odiar los cambios y porque pienso y siento de una forma muy exagerada. En pocas palabras por comportare como una quinceañera. "Ratita quinceañera".

El señor que me cogí hoy era de Catemaco, un lugar de Veracruz ya muy popular gracias a la revista Vice, en donde su principal mercado es la brujería.  Quería que me lo cogiera sin condón a pesar de que en su perfil de gridr decía: Top (flecha apuntando al cielo). Y por alguna razón le quise contar sobre todo esto; de las cartas y de mi amor. Quería contarle a alguien cómo me sentía. Su departamento estaba completamente vacío, sólo una colcha amarilla y su mochila. Y papel en el baño, claro. Él respondió a mi historia contándome su vida y me dijo que eramos muy parecidos. Yo sólo pensaba que la gente de Veracruz tiene cara de niño. No me violó...  esperó a que le contara mi triste historia.

Hoy todo el día estuve perdido, no podía llegar ni a el restaurante que siempre voy. Después de leerme las cartas, mi amigo que no es de Catemaco pero que también hace cosas místicas, me dio de su mota para que le relajara. A él también  le quería contar pero me daba miedo porque él fue quien me puso el apodo de "ratita quinceañera". La primer carta fue el enamorado.

Daniel me habló sobre la soledad y me confesó de las cosas de quinceañera que él hace cuando se siente solo. Le dije que si yo fuese mujer tendría un hijo, pero como no puedo compraría perros. Luego salió la carta del juicio y fue la única carta que apareció en una posición correcta y no de cabeza. "Tienes miedo a estar solo".  Sí, por eso compro perros. Pensé. Después pensé en Daniel.

Llegué a mi casa en drogas mirando a ninguna parte y no sé por qué presentí que tendría un mensaje del señor de Catemaco pero no. Llegué sintiéndome una quinceañera de verdad que cree en cosas mágicas y que piensa que tiene el corazón roto o alguna estupidez así. Pero en verdad me sentía mal. Eso de los perros era mentira, abracé a los míos y seguía sintiéndome solo.  Puse pokemón en el tele para no escuchar nada del mundo y me hice bolita en el sofá. Entonces bailé ahí mi vals. Llorando, como si el tío borracho hubiese arruinado mi fiesta.

lunes, 2 de noviembre de 2015

A veces creo que te veo.



Mi padre es un gran investigador de la universidad más importante de Guadalajara. Él desde pequeño me daba una gran cantidad de libros para leer y se preocupaba mucho por mi desarrollo. Siempre estaba junto a mí y podía contarle todas las cosas que me pasaban; cuando mi novio me hacía alguna jugada sucia, cuando tenía problemas con alguna tarea o con algún maestro. A pesar de que no me decía campeón como lo hacen los otros papás de mis compañeros  el me demostraba su cariño con toda esa atención a lo que realmente soy yo.

Mi hermano y yo tocábamos en un pequeño grupo de jazz. Sólo por gusto pero a veces lo hacíamos en fiestas.  Él toca la batería y yo me encargo de los arreglos con teclados y algunos otros programas de computadora. Admiramos a badbadnotgood e ibamos a conciertos juntos. Él ahora vive con su novia por Chapultepec en un sexto piso. Nos juntábamos algunas noches para tocar y pasar un buen rato fumando mota y tomando alcohol.
Mi hermana ahora está en un viaje de intercambio en Madrid, su interés por la educación especial le ha hecho viajar mucho y a pesar de que no hablamos tanto, sé que se la está pasando bien; mi madre me lo cuenta cada que hablamos por skype. Nos gusta hacer llamadas largas con mi abuelo porque siempre me cuenta historias que no sé por qué no me cansan.

Hoy me siento triste, tengo tiempo que no veo a mi familia porque mi trabajo me impide viajar distancias tan largas. Mi novio intenta consentirme con cervezas y comida mexicana pero yo sigo estando como ausente, viendo la ciudad desde mi ventana. Planeo todo lo que les voy a contar ya que esté en casa con ellos. Pienso a donde podré ir con mis amigos el sábado por la noche y muero por saber de qué forma han cambiado, cómo son ahora. El metro de Berlín suele ser muy caótico y me hace pensar tonterías entre la felicidad y la melancolía.   Y pienso en la vida que nunca tuve.

Encuentro una fiesta donde sólo ponen música de aphex twin, tomo dos pastillas azules y degusto su desagradable sabor. Escucho ciento sesenta beats por minuto y poco a poco  algo explota. Grito, brinco y todo se me olvida. El puto teatro, las putas distancias, a los putos que hacen mi vida puta y al puto destino que parió putos sensibles como yo. Le pago bebidas a todo chico que me gusta y decido coger con el más violento.

Llego a mi casa al amanecer y él está esperando en la cama. Pregunta si todo está bien y me da un abrazo mientras me cuenta de la persona con la que se acostó esa noche. Me burlo de él un rato para hacer ligero el momento; me duermo. Despierto y veo un paquete con cosas que mi familia me manda desde Guadalajara: Un par de libros de Fabre y otros autores cool, unos billetes mexicanos, y una carta en la que me cuenta de la vida que ellos siempre quisieron tener pero no tienen. Y la carta finaliza con un te queremos a pesar de tus tonterías.

Entonces me siento feliz...