miércoles, 6 de enero de 2016
Conocí un nuevo porno que consiste en humillar a trabajadores latinos
Conocí un nuevo porno en mi viaje a California que consiste en humillar latinos: los gringos citan a trabajadores inmigrantes a sus casas para que les arreglen cualquier tontería y los reciben casi siempre en una bata o toalla. Comienza a tocarse y masturbarse mientras Pedro o Miguel reparan la tubería o el frigorífico. Steve promete una gran cantidad de dinero si lo reparan bien y en el transcurso descubre su verga. Claro, todo esto con una cámara espía. Pedro repara bien y es amable, sólo tartamudea un poco.
Yo me masturbé y aventé chorros de semen como no lo había hecho en mucho tiempo pensando en todas las veces que me ha pasado algo parecido a Miguel o Pedro sólo que sin gringos, y recuerdo que por alguna razón siempre terminaba huyendo. Cuando era más pequeño y alguien se masturbaba junto a mi en el camión o en un baño público fingía asco pero al llegar a mi casa corría directo al baño para tocarme.
Lo más interesante de este porno es que no tiene un final y aún no sé por qué (no es un porno fácil de encontrar). Justo cuando Miguel se da cuenta, se siente invadido o se queda callado el vídeo se corta, dejando una sensación de buscar más vídeos como esos, de saber que pasó después. Volví a sentir lo rico que es una humillación con extraños y regresó esa sensación entre miedo y excitación de cuando me alejaba del baño público pensando: ¿Por qué no le toqué la verga?
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