viernes, 24 de abril de 2015

Intenciones



Sonaba la canción de boba niña nice en mi clase de puesta en escena mientras disparaba con una pistola de burbujas al cielo. Pensé en gritar que México debió ser un imperio y que me cagaba Benito Juarez. Pero no lo hice, quizá porque me dolía la cabeza.

Después de la clase fui con un amigo al parque y me contó de su complejo de super heroe, en el que siempre busca relaciones con personas problemáticas para arreglar su vida. Me contó de su novia suicida, su novia paranoica, su novia violada, etc, etc.
¿Por qué no intentas ser simple? supongo es más complejo de lo que parece.
No quiero comunicarme con emoticones y mucho menos comunicarme sólo por hacerlo - me dijo.
Te entiendo...

¿Una intención es una justificación?
Esa fue mi pregunta maestra en mi clase y mi maestra me dijo que sí, pero que una justificación tiene la capacidad me mentir. Las justificaciones pueden venir por el impulso de solamente querer hacer algo.

Mi amigo y yo nos quedamos tirados sobre el pasto en el parque sin decir ni una sola palabra, disparando burbujas al cielo y fumando. Ya no sonaba ninguna canción de Belinda y ya no pensábamos en el amor.

Mi mamá me quería comprar tranquilizantes... Naturales para no causar adicciones.








jueves, 16 de abril de 2015

Quisiera morir atropellado


A mi primo se le está cayendo la nariz.  No puedo estar mucho tiempo frente a él porque me canso de escuchar un snif snif cada 30 segundos. Ver como la verruga que está arriba de su labio se mueve junto con nariz y  su bigote bailando. Es de colima y come con la boca abierta. Maldito cocainómano frustrado. Ver eso hizo que hoy tuviera un mal día. Estoy seguro que sí. Estoy seguro que si me hubiera atropellado el macrobús ayer esto no hubiera pasado.La serie de detonantes no pienso contarla porque mi maestra de dramaturgia me dijo que escribo como si mi vida fuera un drama adolescente. Que se que es cierto... pero meh, no se escribir de otra forma. Si los ataques de ansiedad son hereditarios ahora puedo entender muchas cosas. Recuerdo que sólo podía pensar en insultarme, preocuparme por un futuro absurdo y en que tengo que cambiar muchas cosas de mí. Estaba respirando como perrito con calor y al final me di cuenta de que me jorobaba mas de lo normal.
De repente veo todo azul por un segundo y escucho un claxon. ¡Muchacho pendejo! Pensé que eso me calmaría pero no. Sólo me detuvo por 3 segundos. Pero lo que si me calmó fue imaginar como reaccionaría a gente si  muriese en este instante. Llego a mi casa muy cansado y me tiro en la cama. Tengo hambre pero más sueño que hambre. Pensar tantas estupideces cansa. Me acuesto y llega mi perro, se pone en mis brazos y se queda dormido. Algo bueno tenía que pasar al final. Lo abrazo. Escucho el snif snif y aparece el bigote de mi primo frente a mi diciendo que si podía conocer mi cuarto. Mi hermano en sus charlas cristianas le dijo que yo usaba drogas. Quería de las mías. 


miércoles, 8 de abril de 2015

Ausencias 1.


Un amigo me dijo que es más dolorosa la carencia que la ausencia y esto me hizo pensar en todo lo que me hace falta y en por qué me duele.
Recordar a alguien que  está lejos, por ejemplo, es una carencia y no una ausencia. Saber que está en un lugar pero no tener contacto provoca- ahora si - una ausencia de la personalidad y a  veces sentimientos. Pero él no es un ausente como tal.


Mi padre es mi carencia numero dos... Quizá por eso soy puto.
Mi madre si es ausencia. O quizá sólo no conozco ese término.

En estos casos es preferible la ignorancia - me dijo mi amigo - Sabes que careces de algo cuando te levantas y es lo primero en lo que piensas.

Hago un recuento de mis días y recuerdo que últimamente al abrir los ojos por la mañana es llevarlos directos a mi celular para saber si tengo un mensaje del que está lejos. Y si no hay mensaje yo no escribo. Me gusta sentirme recordado.
Justo después, cuando mi madre se entera que estoy despierto me busca para decirme las tareas que tengo que hacer.
Mi papá pasa por mi cuarto para ver si esta vez le voy a pedir dinero.

Buscamos invadir nuestras mañanas de alguna forma.

Por eso no me gusta dormir,

Busco ser feliz para olvidar mis mañanas y mis noches.
Mi amigo me dijo que me fuera lejos.


domingo, 15 de febrero de 2015

Miedo.

Su cabello largo de metalero cubría gran parte de su cara mientras caminaba. Era catorce de febrero pero parecía mas un día de luto, un día de cruda. Cada que pasaba por un charco se veía su rostro que se encontraba tan neutro. Las ratas que viven en esa zona de edificios pasaban junto a él porque no le tenían miedo. Hasta que pisó a una.
Una composición entre viento con tierra, gotas que caen lento, su bota raspando el piso y el sonido agudo de una plaga. Pero él cree que el dolor/vacío que siente en el pecho es más fuerte que el sufrimiento del pobre animal. Mueren mas roedores al día en el mundo que humanos.
Es cuando descubre que la comparación rata-humano es tonta. Pero a la vez cierta.
Le cuesta respirar. El vació se expande.
y se queda ahí, parado...
Vomita.

domingo, 8 de febrero de 2015

Ausentes

Lo vio llorar en su cama, sin decir ni una sola palabra, Sólo llorar. Y mientras la cama se llenaba de lágrimas, de las que caen poco a poco, no sabía si ir a consolarlo o seguir masturbándose.
Pero pese a su erección, en verdad se preocupaba por él. Se sentía relacionado de alguna forma.
Lo abrazó.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Paradojas.



Reviso una y otra vez la lista de hombres que nunca conoceré, quizá por que disfruto mas imaginar lo que podría pasar en mi mente, porque cuando el realidad pasa, siempre es un desastre.
Busco ponerme nombres interesantes: Aphex Twink, varonil alternativo, alteraciones de mi nombre o letras en japones para dejar mas a la imaginación.
Otro placer virtual es el de tratar mal a la gente, decirle que es fea y que no me interesa por el hecho de sentirme superior a alguien. Pero en el fondo se que busco el amor,  el que nunca va a llegar por una red social pero que mi cuerpo cree necesitar.
Pienso en besar otros labios con barba y después irme a continuar con mi día.
Abrí un blog medio porno con fotos mías con la intención de ser alguien sexualmente interesante, a pesar de que en la vida real me siento virgen. El sexo siempre me aburre después de diez minutos.
Una vez un escritor profesional me citó en su casa para coger y hablar de lo que escribimos. Cuando llegue a su casa me recibió con mezcal, mota y hojas impresas de algunas cosas que he escrito, esas hojas tenían círculos en tinta roja donde mostraban todas las faltas de ortografía y sintaxis que tengo. Me dijo que era una mierda como escritor y que si seguía así dentro de poco iba a quemarme en el mundo de los que escriben.
Claro que me hizo sentir una mierda y por poco lloro, pero no contaba con que las lagrimas y la baja autoestima eran uno de los fetiches de aquel hombre, que se encontraba completamente excitado. Empezó a abrasarme, besarme y tratarme bien. No paraba de decirme lo hermoso que era. Cuando uno se siente mal, cualquier alago te hace sentir especial. Terminamos cogiendo y me vine en su cara (cosas que no disfruté). Fue tanto su placer y la mota que fumó que cuando terminamos se quedó dormido.
Recuerdo cuando lo vi acostado, desnudo en su cama durmiendo como bebé y yo, en la puerta, llorando todo lo que no lloré cuando me dijo lo gran mierda que soy.
Ese día, por razones de trabajo, me encontraba en San Luis Potosí. Cuando uno sabe que todo  es porquería y que tu vida está ubicada en los margenes de una sociedad ya nada importa. Caminé entre calles desconocidas  mientras fumaba un cigarro tras otro. De repente caminaba y de repente corría. Me dolían las rodillas  pero intentaba sonreír para que todo fuera mejor, pero sólo me topaba con la paradoja de una sonrisa con lagrimas. Una taquicardia que no paraba.
No volví a escribir en mucho tiempo pero si a coger. Coger por el simple hecho de hacerlo, por el hecho de creer que no sirves para otra cosa.
Veo la lista de hombre en mi celular, busco a alguien físicamente interesante, recuerdo la mierda como un siclo sin fin, o que por no menos no he llegado a conocer y entonces, nuevamente escribo "¿Cuando nos vemos?".

martes, 22 de julio de 2014

El sonido de mi primer violación (Fragmento)

Los perros siempre están en las casas de mi familia, no existe olor a limpio; sus mierdecitas por todas partes, pero siempre perros. En la casa de mi tío, hermano de mi mamá: perros; en sus oficinas: perros; y en la casa del mar: perros. La casa del mar que está ubicada en un callejón de un pueblo en medio de la nada y que visito desde que era pequeño.

Una vez, a los once años, había perritos bebés de una perra de mi abuela, a uno, el ultimo en venderse, le decían vampiro por que era cruzado, además de negro y con pelos tiesos. Jugaba con él a aventarle una pelota de un lado del callejón al otro.

Un día llegaron unos vecinos que eran muchachos de 23 años y que les gustaba ir al gimnasio, tener carros caros y coger entre ellos. Esto último lo descubrí por que mientras jugaba con el perrito pasé por su casa y tenían la puerta abierta y se alcanzaba a ver su baño. Vi un chico de pelo chino y de músculos marcados bañándose, tenía jabón en la cara así que el no podía verme, me quedé congelado un rato admirando esa escena: Un callejón, una puerta abierta que daba a una regadera de un baño verde -el verde que menos me gusta de todas las tonalidades de verde- y el perro, el perro que nunca falta. Fue tanto el impacto que no me podía mover y entonces él terminó de enjuagarse la cara y descubrió que lo estaba espiando. Lo primero que hice fue correr, entrar a mi casa, abrazar al perro vampiro e intentar que con respiraciones lentas mi corazón dejara de palpitar tan rápido. No me dí cuenta de la mierda que había pisado.

Desde ese momento el juego del perro y la pelota en el callejón se volvió mi juego favorito y los vecinos se dieron cuenta. Cada que aventaba la pelota uno de ellos se ponía desnudo en la puerta para que yo los viera. Se tocaban entre ellos en forma de juego. Ellos se divertían, yo me emocionaba y el perro se encariñaba cada vez mas conmigo. Ese había sido el mejor viaje a la casa de la playa en mucho tiempo y por las noches quería salirme de la casa, meterme a la de ellos y no saber nada de mí. No dormía por pensar en la cantidad de cosas que podrían pasar si me metía a la casa, pero el miedo siempre ganaba. Un día me senté afuera de su casa para acariciar al perro vampiro y uno de ellos me vio y me habló, intenté hacer una voz muy masculina y "cool" para que no pensarán que era un niño tonto y me dijeron que tenían hambre y no tenían dinero, que si les daba algo de comer .Corrí a mi casa y encontré unas salchichas en el refrigerador, las tomé y corrí a su casa, abrieron la puerta y vi al chino musculoso con un traje de baño verde y con el pene de fuera. Su vello púbico era café y rizado al igual que su cabello. Cuando le entregué las salchichas me tomó la mano y la acarició. Entonces entré a su casa.

Ese mismo día pero mas tarde, ellos se regresaron a sus casas y un señor decidió comprarle el perro vampiro a mi abuela. Tuve 2 perdidas importantes en mi vida y una lección muy bien aprendida: Si esto es una violación, quiero que ocurra mas seguido.