domingo, 8 de febrero de 2015

Ausentes

Lo vio llorar en su cama, sin decir ni una sola palabra, Sólo llorar. Y mientras la cama se llenaba de lágrimas, de las que caen poco a poco, no sabía si ir a consolarlo o seguir masturbándose.
Pero pese a su erección, en verdad se preocupaba por él. Se sentía relacionado de alguna forma.
Lo abrazó.

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