jueves, 30 de mayo de 2019

Hamlet

Este blanco no es de un cielo.

Tampoco es la luz de un fin (tristemente).

Le quitaste el color a nuestro tiempo debido a las armas que construiste con tu pasado.

Mis mis ojos flamearon al verte decirme en forma de fantasma- que el futuro lo decidías tú.

Por eso es un blanco.

Que ante la luz causa el efecto flare.

Ahora los placeres de mis ojos se limitan a ascuas que caen de estos lagrimales ya negros al piso.

Paso de lo real a la opacidad.

Me pincho los dedos con tus pestañas para saber si aún eres real.

A pesar de tu casi figura, de tu transparencia.

Porque todo lo demás ya no tiene forma.

Porque todo el tiempo estas mutando.

O es quizá que no te conozco bien.

Y pese a eso creo saber todo de ti  en sueños, en la respiración, en la ducha.

Me encuentro en un momento en el que tengo que estar haciendo cosas absurdas.

Sin parar.

Porque un segundo de inmovilidad implica caer en el recuerdo.

Mira cómo se van secando las plantas de mi casa.

Cómo la cocina va a acumulando sarro.

A mi perro morirse de hambre.

Al sol quemando la calle para decirnos que todos estaremos igual si lo enfrentamos.

... hoy desperté y me quedé inmóvil.

Sobre este fondo blanco puse mi mano y las únicas líneas que pude ver son las de mis venas.

Que siempre me hacen pensar que son de color verde.

Del otro lado de la mano se encuentran las líneas del destino.

Miro cómo chocan entre ellas como si quisieran decirme algo.

Recuerdo a las personas que quisieron predecir mi futuro o hablar sobre mi presente.

Pero…

Ahora tus manos no tienen líneas.

Tus líneas ya no son arrugas.

Son una espada que festeja la victoria de alguien que fue asesinado por la boca.

Un destello de futuro, un augurio, la velocidad del tiempo.

O son más bien bengalas.

Lesiones dérmicas.

Que piden ayuda.

Quemaduras púrpura en forma de relámpago.

(En donde solía haber piel)

Necesitan ser curadas.

Pero arden al contacto.

Y a pesar de todo este caos…

Sé que terminaré haciendo lo que me pidas.

Y todo lo tendré bien justificado.

Me olvidaré de la poesía y todo eso que en algún momento me hizo pensar que lo que no era real era bello.

En este momento ya no aspiro a un amor de la vida.

Sino a una resignación que proviene de este nuevo orden.

Eres el único fuego que he podido soportar.

Por eso el blanco.

Por eso el tiempo.

Por eso tú.



miércoles, 27 de marzo de 2019

Día del Teatro 2019


                            (Foto de Prin Rodríguez)

No creo que el teatro nos una. Todo lo contrario. 
El teatro con sus ideas impuestas que no tienen nada que ver con nosotros nos separan. 
Si el teatro es presente entonces este presente no tiene nada que ver con el teatro. 
Porque no creo que el teatro sea un engaño. El engaño es multifacético. 
Un teatro vacío, un mal trabajo, esto está bien, esto no lo entiendo... 
Si no entiendo mi presente entonces no puedo entender el teatro. 
Si todo fuera claro... escribiría un texto que no tiene fin. 
El teatro es lo que construimos, incluida nuestra personalidad: alguien me dijo que la vida se encarga de repartir las mismas situaciones posibles a personas distintas y que somos nosotros quienes nos encargamos de construirnos una historia de vida en torno a esas situaciones. 
Drama. 
Kafka dice que la única forma de enternecer al mundo es sentarte en tu mesa y no hacer nada. 
El mundo siempre llega solo. 
Y yo, solo en este escritorio, no quiero agradecer al teatro, quiero agradecer al mundo y a los alienígenas que permitieron a los humanos sentir y generar historias. 
Quiero agradecer al amor que hasta ahora ha sido el motor para cometer los errores más atroces y que me hacen querer seguir vivo. 
El teatro ocurre todo el tiempo, hoy es el día del mundo. 
Tiempo es acción.
Acción es amor. 
Gracias a las personas que me han hecho sentir que todo esto es real. 

Aunque real no quiere decir verdadero. 

sábado, 19 de enero de 2019

Imagen del día



La acción termina por convertirse en imagen. La capacidad narrativa se va.   Pienso en las pocas acciones de las que soy consiente durante un día.  Recuerdo un cuarto o menos de todo lo que hice.  Porque cuando crecemos perdemos movimiento. Movimiento en todos sus sentidos.

Pero este día en especial fue corto, recuerdo quizá dos horas no más. Pienso que menos. Porque lo que más recuerdo es yo recordándote. Y si lo más importante del día fue recordarte entonces nunca estuve presente. Me le escapé por la garganta al tiempo mientras me desayunaba.

Recuerdo un momento en el que le pregunté cosas al péndulo sobre ti y me dijo que me esculpías los ojos con alfileres. Que los cráteres de mis iris no siempre estuvieron ahí, que tú los habías hecho al verme.

Y eso es lo que recuerdo.
Lo único que recordaré.

jueves, 17 de enero de 2019

Double shooting



Con la cara roja
y ya cansados
de lamernos el cuerpo
creamos el horópter.
Dañamos nuestros ojos
y nos vamos envenenando
de ansias.
Queremos conocernos hasta la carne.
Pero aún somo flacos,
nuevos
aspirando a ser armas
creadas con un tipo de ónix
que ni la luz,
ansiosa de muchos colores,
descompone.

martes, 20 de marzo de 2018

Capitalizar la ficción.



Llevo muchos años de mi vida trabajando con el término ficción. 

Nunca me atreví o nunca había tenido la necesidad de cuestionarla.

Me parecia clara.

Quiero referirme a "capitalizar" al hecho de exigirle algo a un producto:

La idea de pagar más por algo que tenga mejor calidad. 

¿Pero cómo se mide la calidad de una ficción?

Es común escuchar críticas que dicen "yo no le creí", "no se metió en el papel", entre otras frases.

Sara Alcantar nos contó que la ficción es algo que tenemos desde que nacemos.

Pero que con el tiempo, por alguna razón, la vamos capitalizando.

Quizá para recibir con ella algo a cambio.

No es un término propio del teatro o el cine.

Me explico: cuando jugábamos de niños a ser power rangers, animales o personajes de película.

En ese momento no es necesario actuar cómo, sino solamente mencionarlo.

"Yo soy el ranger rojo".

Y ya lo eres.

Tener claro lo que queremos ser es ya una ficción.

No es necesario nada más.

Creer que alguien hace algo mal es también una ficción.

Conocer a una persona por un día es una ficción.

No conocer a alguien es una ficción.

Mentir es una ficción.

No salir de casa es una ficción.

Dar un punto de vista es una ficción.

Y no entiendo desde cuándo le empezamos a pedir calidad a la ficción.

Cuando a la ficción sólo se le puede exigir deseo.

Deseo desde quien la crea, y deseo desde quien la contempla.

No se necesitan más datos.

Capitalizar el deseo es entonces destruirlo.

Enamorarte: querer estar en ficción todo tiempo y hacer lo posible porque no termine.

Capitalizar el amor es...

bueno, no necesito hablar de eso.

Capitalizar la ficción.

O una buena forma de darle fin a algo.

Capitalizar la ficción.

O una horrible forma de enamorarse.

Jesús murió en el calvario y ahora la palabra calvario significa vivir momentos duros.

Es un calvario ver un muro derribado y sentir que es algo malo.

Es un calvario querer conocer por completo la ficción de alguna persona que amamos.

Pero es más un calvario darte cuenta que esa persona siempre fue sincera.

Mis amigos que me recomiendan libros siempre terminan desapareciendo.

Y a todo ellos les he besado.











sábado, 23 de septiembre de 2017

Le pidió prestado el cargador de su celular.

Viendo tus ojos puedo descifrar el universo
El viento suave, el azul del cielo, al fin lo entiendo
Que este mundo gira y que algún día he de morir
...pero contigo
Y en esta historia
No existe el tiempo
Por que en tus brazos reinvente el universo
Al fin entiendo que el pasado y el futuro solo existe, hoy
Viendo tus ojos puedo descifrar el universo
El viento suave, el azul del cielo al fin lo entiendo
Que este mundo gira y que algún día he de morir pero contigo
Y en esta historia
No existe el tiempo
Por que en tus brazos reinvente el universo
Al fin entiendo que el pasado y el futuro solo existe hoy
Y hoy te amo
Y hoy te amo
Y hoy te amo


Esta es una canción de Belanova, que a lo que tengo entendido ella nació en Guadalajara, mi ciudad, y empezó a ser conocida por el dos mil, junto con telefunka y sussie 4 (creo que son lo mismo). En realidad escribo esto porque hay momentos en que por alguna razón extraña se te vienen a la mente algunas canciones que no te gustan pero que por alguna extrañá razón te sabes o por lo menos recuerdas alguna frasesilla pegajosa que te pone de buenas.

Ahora me encuentro en Buenos Aires, vine porque un amigo se vino a estudiar y yo tenía muchas ganas de conocer la ciudad porque todo mundo sabe que en Argentina hay mucha gente guapa y los artistas que te encantan y la música, choripanes, parrilladas y más cosas que a todos se nos antojan. En realidad fue un impulso por extrañar mucho a mi amigo junto con unas ganas tremendas de viajar, porque es la edad en la que todos comienzan a hacerlo y yo sentía que ya iba un poco tarde, y siempre pasa que cuando uno se tarda mucho en hacer alguna cosa siente que no lo va a hacer nunca. Como con los novios, que cuando llevamos tiempo sin uno y cada que un perro te mueve la cola te enamoras. Pero aquí estoy, llevo dos semanas y no conozco nada de la ciudad. Me la he pasado encerrado en mi cuarto drogandome con una droga extraña que imita a la marihuana y quejándome del humor de los argentinos porque no los entiendo, en realidad no los entiendo. Parece que todos son muy groseros pero en realidad es que no tengo novio. Como que necesito que un perro me mueva la cola, pero en Buenos Aires casi no hay perros... hay gatos. Porque en argentina las personas no parecen perros, las personas perros siempre tienen mucha energía y hacen desastres, muerden y brincan sobre ti. Pero aquí todos son gatos, no te voltean a ver, sólo responden a su nombre cuando tienen hambre y buscan contacto justo en el momento en que estas ocupado con otras cosas. Espero que todo esto que escribo no suene como un vloger de youtube pero creo que aun no puedo ser poético porque no ha pasado nada.
Ahora estoy peleado con mi amigo, resulta que después de tantos años de conocernos descubrimos que no podemos vivir juntos. Chocamos. Y nada... esto es horrible. Sé que no dejaré de hablar con mi amigo y que no nos dejaremos de hablar pero vaya momento para descubrirlo.
Es como si buscara no ser grosero con mis amigos pero evitar hacer eso me convierte en una persona aún más grosera. Es raro pero como es la primera vez que salgo del país me di cuenta de hay muchas actitudes que tienen los mexicanos y que salen de mi con tanta naturalidad que, aunque suene exagerado, cuando regrese a México sentiré que no es igual. Me estaré fijando en cosas inútiles insultando a los de mi raza. Que en realidad eso me importa cada vez menos, no me gusta decir de dónde soy y quisiera olvidarlo. No sé por qué me fijo tanto en las personas. No sé por qué siempre busco ponerme sobre una persona o buscar que la persona sea igual a mí. Es extraño pero creo que ya estoy cansado de chocar con las personas. Pienso que ya estoy cansado de nuevas personas. Eso también cansa y creo que lo que ahora necesito es tiempo para mí, y no quiere decir estar solo sino "entrenar mi cuerpo".  Pero... ¿cómo?

A lapp tapp tapp kariri kariri 
Labba dip dan din 
Lan den lan do 
Waba lip dap dap, 
Ba lipp ba libb, 
Pari, pari, pari ri ri ri 
Jutsu dei nano 
Waparin nade nade nanddo 
Bala ka luku luku luku dei abu 
Pari pari dan dei nano 
Taka taka duu duu dei yabu 
A lapp tapp tapp kariri kariri 
Labba dip dan din 
Lan den lan do 
Waba lip dap dap, 
Ba lipp ba libb, 
Pari, pari, pari ri ri ri 
Jutsu dei nano 
Waparin na de nanddo 
Bala ka luku luku luku dei abu 
Pari pari dan dei nano 
Taka taka duu duu dei yabu

Esa es la letra de una cantante falsa que se llama Hatsune Miku, es un sofware japonés y esa canción ahora se usa como publicidad para un celular. Es muy pegajosa, más que telefunka y belanova y creo que tiene más fans. 


¿ya me morí?






Camita

Cuando se lo están cogiendo pide que le rasquen las ronchas que le salieron por dormir en su camita. Simplemente no la hace de pedo, no en ese lugar en donde está su camita.
¿Le darías un poco de tu cerveza?
Se cuentan que ese lugar era un manicomio para gente con dinero. Cuatro pisos, cuartos grandes, baños individuales, sauna recreativa. Pero más allá de eso, de que antes era un lugar para ricos y ahora es un lugar en decadencia, siempre fue un lugar para la gente que no encajaba con la mayoría, con los que hacen las cosas bien.
Creo que hacía mucho deporte, su cuerpo lo delata. Pero su ropa delata que jugaba con muñecos; ese juego de una playera de rayas rojas y amarillas con unos jeans azules muy brillantes, casi como noventeros, tenis de esos que cuando ves en las repisas de tiendas de zapatos te preguntas: ¿quién los usaría? Y una gorra sin estampados.
Es tan carismático… hasta el más violento del edificio lo trata bien. Es quizá como el hijo de todos.
El día de hoy toda la ciudad se fue de vacaciones así que el edificio está vacío. Tan vacío que el fétido olor de todos los días también se fue.  Y él pues es el único bonito del lugar Y nadie, obvio nunca nadie quiere coger con los feos, a menos de que tú también estés feo. Lógico. 
Pero…
Alguien le ganó su camita y no se puede dormir…
A mí no me habló, supongo porque mis ojos no son nada agradables, suelen decirme que tan miedo.  Pero seguro esperaba que también le dijera cosas bonitas, pero no. Qué hueva.
Más tarde, ya que me había olvidado de él, salió corriendo de un cuarto gritando: ¡Huele feo! ¡Huele Feo!, y a todos les dio ternura así que fueron al cuarto para ver qué sucedía y saber si podían ayudarle con eso.
Y cuando todos nos asomamos (porque tenía que ir yo también) vimos un señor desnudo, casi violado, con el culo lleno de…
Y ya no lo volví ver.
Me contaron que todos los de la casa le dieron un poco de sus piedras para que fumara y estuviera feliz toda la noche, y sin sueño, hasta que el señor violado recuperara el conocimiento y se bañara, hasta que alguien limpiara su camita y quizá de paso murieran las chinches.
Perdón, pero nos gusta verte así de triste.