viernes, 21 de junio de 2013

En la oscuridad con Santos.



El pierde su virginidad cada semana, la recupera cada domingo que va a misa a confesarse con el padre. Muchas veces su virginidad dura 5 minutos, pero lo importante es que la recupera y así se convierte en un ejemplo a seguir.
No le gusta el sexo casual, sólo lo hace con sus parejas, que no es sorprendente por que no es guapo si no que tiene un culo enorme. 
Yo fui uno de sus novios semanales y debo confesar que al tocar su culo era toda una travesía, era como tocar en el cielo. Por qué siempre me eh preguntando que si el cielo existe desde que se creo el mundo, cual es la grandiosa cantidad de personas que viven en el cielo y lo inmenso que tiene que ser para albergar a tantos que se portaron bien.
En pocas palabras su culo no tenía fin.
Penetrarlo durante una hora sin parar, pegados a la pared bajo el cuadro de la virgen de Guadalupe, eso es ser exorcizado, su ritual de mover el culo en direcciones divinas me hacia gritar, voltear los ojos arriba y salivar mojando su divina espalda.
Lo termine justo en el momento en el que me dijo que como era su novio teníamos que ir a misa. Le dije que sólo iría si una hora antes nos metíamos una tacha para escuchar el mejor sermón del mundo y para no dormirme.
Me mandó al infierno con oraciones macabras.
No me sentí tan mal, era tan fresa que en lugar de decir "vale verga" decía "vale pene". Por qué dios no permite malas palabras. Y que hablando de vergas la suya era más simple que el ataúd del papa Juan Pablo II.
Ahora lo veo caminar por los pasillos de mi escuela y pienso que su culo debe ser canonizado. Se le debe de poner un altar y construirle un templo en la torre de un cerrito. Pero aún no defeca flores en frente de una multitud como para que lo hagan.
Pero ahora sólo me queda masturbarme en mi cuarto pensando en el  y esperar a que los estigmas lleguen a mi mano por andar atentando contra la pastora del señor. (Literal)

No hay comentarios:

Publicar un comentario