viernes, 1 de enero de 2010

Año de nuevas esperanzas



Una chica aparese junto al migitorio, el baño esta muy lleno.
-No puedo, me da pena orinar en el mingitorio.
Me salgo de todas penas y al voltear hacia el frente me encuentro con otro baño lleno de personas de ambos sexos. No se en que baño me encuentro.
Parece un espejo pero no lo es, las mimas personas están por aquí y por allá, pero no el el mismo lugar.
Me desabrocho el pantalón al decidir orinar y cuando saco mi miembro empiezo sacar esa orina que no veo, mientras la niña rara se coloca en el mingitorio de un lado. Soy demasiado alto como para darme cuenta que esa niña tiene pene.
Y no, no es un espejo, no veo nuestro reflejo, solo a las personas.
¡El baño no tiene puerta!
¿Que pensara el si me ve aquí?
Prejuicios hasta en sueños.
Dejo de sentir vergüenza...




1 comentario:

  1. Bien David!

    Me encantó la brevedad y la consistencia de tu relato. Transmites muy bien ese sentimiento apabuyante del prejuicio. Inclusive el final deja una interrogante que si bien no es un cabo suelto ayuda a que qu el relato sea más interesante aún. Felicidades.

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