-Levantate David, o no alcanzaras desayuno.
-¿Y quien dijo que le diablo no viaja en moto?
Borroso por todas partes, intento recordar que es lo primero que tengo que hacer.
Saco la mano de el cobertor y al sentir el horrible frio la meto a toda velocidad. Quisiera saber la hora y ver que sorpresas tengo en mi mochila. Froto mis manos para poder calentarlas, me armo de valor, aviento la cobija hasia un lado y meto la mano en mi mochila. 11.35 AM.
Continuo con las anisias de joven enamorado, praparandome para una respuesta a una frase de las cuales me hacen setir escalofrios y que me desaparecen de el lugar donde me encuentre prescente.
......
Mi mochila contiene el aparatito de la discordia de nuevo.
Si... todo bien...
-Que mala eres. ja!
Intento olvidar lo ocurrido y continuo como un buen miedoso aventurero en busca de risas.
...
Cada momento de risas es reflejo de una de sus sonrrisas de mi chico admirado. Las conversaciones no se nos dan pero las imagenes si.
Me averguenzo de mis maneras de conducir.
-¡Por Dios! ¡Casi me mata! ¡Recuerda que cuando veas una curva tienes que bajar la velocidad, si no vas a hacer que te vallas por la barranca!
-Si abuelo.
-¡Mijo por Dios!
Cambiando de parecer en cuanto mis distracciones para no comparar su cara con la mia, intento dedicarme a tomar fotos mientras un segundo maneja.
Experimento toda clase de emociones, todas con su cara.
(pendiente)
No hay comentarios:
Publicar un comentario