martes, 16 de julio de 2019

Sentarse



Te levantas rápido después de correrte. Te da asco como una gota blanca corre por tu estómago hacia la espalda y se seca antes de caer. Pica.  Te vas al baño a mojarte porque el papel no limpia lo suficiente. Las toallitas húmedas dan asco. Porque nunca se sabe. Nada se sabe. Me cuesta tiempo procesar esa gota, porque durante el sexo no puedo pensar, pero me gustaría; es el cosquilleo de la resequedad el que me hace darle una imagen a todo lo que acaba de pasar. El sudor, todo el cuerpo que acabo de tocar, la boca cansada, la razón de este ritmo. Nuestro tiempo es distinto. Sientes y duermes. Yo despierto. Sientes y la vida sigue. Quiero sentarme en la cara del tiempo. Esta es una de tantas. Esta es otra. No puede existir sólo una. Dicen los videos de internet que tengo cara de niño.  Que por eso no soy. El mundo tiene forma de museo. No puedo dejar de verlo. Tengo que ir de un cuadro a otro.  No termino de ver uno y ya quiero ver el siguiente. Me lo decía mi madre. Soy seguidor de pocos artistas pero no conozco ni uno a fondo.  Creo que ninguno tiene fondo. Y trabajamos. Salimos cansados y el premio es ver al amor. El amor después del ganarse el pan. De hacer algo todo el tiempo. Trabajar y correrse si aún tenemos fuerza. El incentivo. Los mimos. El dormir con otro peso más cálido que la sábana.  El despertar con besos.  Despertarte o despertarme. Ver cómo sales del cuarto y yo con unas con las ganas de hacerle un berrinche al tiempo. No saber que hacer. Correrme otra vez. Enojarse. El querer que todo salga bien. Que todo el tiempo salga bien. Volver a vernos, o no vernos en un tiempo. Querer nuestro espacio, compartirlo después.  Sobrevivir y solucionar. Decidimos qué solucionar. Si es tu problema o el mío, el de los dos.  Sus humores, sus atenciones, el tiempo que piensa en mí. Hacer las cosas bien, hacernos el fuerte, aquí no digo nada, esto sí lo digo. Dejar pasar, no dejar pasar. Pensar en límites. Soy para tí pero no te pertenezco, terminar diciendo tonterías. El trauma que nos dejó alguien que amamos anteriormente.  El otro premio.  El nadie aquí tiene la culpa. El yo de chiquito. La historia de vida que me inventé, la historia de la que no soy consciente. La que me molesta que me recuerden. Todos los amores son verdaderos.  A nadie nos gusta que nos hagan sentir mal. Hacer sentir mal a alguien. El porro para hablarlo todo. El querer dejar el pasado atrás.  El nunca poder dejarlo. No dormir. Los videos de noche.  El tema de los videos: este año política, el pasado pokemón. Hablarlo con los amigos. Escuchar cómo otras voces destruyen nuestro amor, entre chismes, figuras públicas y animaciones. Para hacernos sentir bien. Creer que hay alguien a quien amamos más que a ellos. Si eres de mi sangre, si no eres. Lo que tenemos. Con lo que nacimos. Lo que necesitamos para amarnos más. Amarnos más. Cantar para sentir. No saberme ni una canción completa.  Le pedimos al sueño. El sueño que no tengo. Las palabras que no saben llegar a tiempo. Creer que hay palabras correctas.  Pasar al siguiente tema. Un beso. Eso que no sabemos qué es.  El todo puede pasar.  Todo puede ser. Sentarnos en la cara de todo. Para darnos otro beso. Otro algo. Corrernos.  Sangrar. Resurgir. Lo sagrado.  No darlo todo porque luego te acostumbras. Creernos más que el tiempo. Y ahora confiamos en el tiempo. De nuevo. Creemos que no se da cuenta. Y es más sensible que nosotros. Que este recuerdo caminando durante la noche de la mano, parando en cada esquina a tocarnos. La música de los coches que pasan. Que nos asalten en cualquier momento. Los focos amarillos que parpadean por su mal estado. Alerta. No puedo concentrarme en una sola cosa. Esto es un ejemplo. Mi cuerpo va hacía ellas sin pensarlo. O es quizá que mis labios piensan… Que mi respiración piensa… Que mi sueño piensa… Todo mi cuerpo piensa en ti. No lo quiero hacer olvidar. Hay amor. Nadie se debe sentar sobre él.

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