jueves, 9 de julio de 2015

Prácticas de las distancia II. (Fragmentos)

Quiero vomitar, no comer más y estar lejos.

Mi psicóloga es cristiana y siempre me habla de su religión y de cómo deberíamos tomarla. Sí, tomarla como si fuera un té.  Es muy inteligente, no es una creyente cualquiera y lo mejor de todos es que es muy abierta con las demás cosas. "Ya no te vuelvas a tatuar, David". Es el único comentario de señora cristiana que me ha dicho.
Una vez me propuso tener una relación amorosa entre tres. Ella tiene muy consciente en que consisten las trilogías; Dios padre, Dios hijo y Dios espíritu santo son su gran ejemplo a seguir. Dice que lo difícil no es entrar en  ese tipo de relaciones sino salir de ellas. Todo el tiempo tenemos tríos amorosos pero los negamos.

Sonríe y bajo su papada veo su crucifijo de oro.

Tengo un hermano mayor que no se parece en nada a mí, tengo una hermana menor que tampoco se parece nada a mí. Soy el que está en medio, No me parezco en nada a ellos; son morenos y un poco gordos. Lo bueno de todo esto es que ser el del medio me permite cometer más errores que mis hermanos. Por lo mismo soy el más alejado, el que señalan con el dedo índice y con su uña sucia. Pero me gusta así... estar lejos y no darles mucho afecto me permite no ser como ellos. Quizá por esa distancia lo quiero. Podría decir que los amo.

Lloro por dos.

Aceptar un amor entre tres hace verme como un culpable. Me gustaría ser más descriptivo y decirles todas las cosas que sucedieron pero no es prudente. Nadie sabe manejar una relación de tres y a nadie le gusta sentir culpa.Esto es sólo mi versión de una relación de tres personas en la que nuevamente yo soy el del medio.  Por alguna extraña razón la trilogía se relaciona con la traición, con deslealtad y sobre todo con la putería (no con Dios). Soy el que sabe más secretos que nunca buscó. El que llega tarde a las relaciones que nunca debieron morir y el que cuenta las historias.

El que se queda lejos.Lejos. Lejos.


1 comentario:

  1. ("todo viene en pares" -decían los griegos- y la realidad es el resultado del equilibro entre los opuestos (Heráclito de Éfeso), paralelo a ello en Oriente se concibe un cosmos ordenado en dos partes de cada parte, dos para una y de una en una hasta llegar al Todo; hoy triunfa la supersimetría y los devotos del universo/armonía se llenan la boca hablando de entropía, gravedad y energía cero; como sea, hoy viene David y nos arma conjuntos de tres, tríos rebeldes asimétricos y descentrados, ¡David, David!: ¿cuándo dejarás de molestarnos?)

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